Valiente, divertida y única: así es Rocca. A sus once años, lleva una vida
un tanto peculiar. Mientras su padre, astronauta, está pendiente de ella
desde el espacio exterior, Rocca vive sola con su ardilla y acude a un
colegio normal por primera vez en su vida. Allí destaca enseguida por su
actitud despreocupada e inconformista. Rocca no tiene miedo a enfrentarse a
los matones de la clase, porque defiende la justicia contra viento y marea.
Y no le cuesta hacerse amiga de Casper, una persona sin hogar al que trata
de ayudar, al tiempo que intenta ganarse el cariño de su abuela. Con su
desbordante optimismo, Rocca demuestra, junto a sus nuevos amigos, que
incluso una niña puede cambiar el mundo.