La suerte de Ann cambia al conocer a un empresario que lucha para abrirse
camino en el mundo del espectáculo. A ellos se une un autor de teatro
neoyorquino. Los tres emprenden un viaje que los llevará a una remota isla,
donde tienen previsto rodar una película. Allí descubren a King Kong, un
gorila gigante que habita en una selva donde criaturas prehistóricas han
vivido ocultas durante millones de años. El empresario vislumbra enseguida
la gloria y la fama que puede reportarle la captura del gorila y su
exhibición en Nueva York.